domingo 29 de enero de 2012

Hace más de 50 años… (Sexta parte)Naborí y la Marcha Triunfal del Ejército Rebelde.







En mi larga vida profesional he tenido el sublime placer de conocer y tratar a relevantes personalidades, nunca me he conformado con leer acerca de…he tratado de conocer los protagonistas. Es por eso que en el lejano 1983 conocí a Naborí (así lo tratábamos) una de las personas más nobles, sencillas y grandes que he tratado. Él falleció hace varios años. Yo lo recuerdo con agrado junto a su novia eterna: Eloina.
A fines de marzo de 1984 visitó mi humilde casa en el Batey del central George Washington, se reunió con todos los alumnos de la escuela que yo dirigía (hasta que me separaron (botaron) del cargo injustamente), con los maestros y la comunidad.
Pronunció una hermosa conferencia sobre la cultura, fue lo que le pedí, que conservo grabada e inédita. Luego algunos participantes leímos parte de su obra. Yo leí la Marcha Triunfal del Ejército Rebelde tal y como la había copiado de la revista Bohemia en la Edición de la Libertad. Al final el Poeta dijo que faltaba un hermoso poema en esa fecha: Elegía de los zapaticos blancos. Entonces, en medio de una emoción sin precedente, Naborí declamó ese monumento poético contra la guerra.
Al siguiente día, en mi casa, me explicó que él había compuesto La Marcha…entre el 1 y 9 de enero de 1959 , que luego le había hecho algunos cambios, y me pidió la que yo había leído mecanografiada y con la delicadeza que lo caracterizaba le hizo las correcciones, de lo cual muestro copia fotostática. Le pedí la autografiara y escribió lo que se puede observar. Naborí era la Poesía personificada.
Visité a Naborí-Eloína varias veces y los atendí en Santa Clara, alguna vez a Eloína hubo que hospitalizarla en esta ciudad el poeta, ya sin luz, siguió sus actividades. Visité a Eloína y me pidió no avisara a su familia. No era nada trascendente.
Naborí era un comunista convencido. Después de asesinado Jesús Menéndez, el 22 de enero de 1948, el poeta fue contratado, junto a otro, para cantarle al Presidente y cercanos colaboradores, en La Cabaña. Naborí aceptó. Pero en medio de su improvisación hizo una enérgica denuncia a los asesinos de Menéndez. Uno de los colaboradores del Presidente le dijo a Naborí que no cantara sobre ese tema que él no conocía bien. Le pagaron y fue invitado a abandonar el lugar.
De él se dice que era un insólito despistado. Vivía en una casa humilde y él no aceptaba otra en la capital. Eloína y algunas personas relevantes se confabularon. El poeta viajó a provincia y se produjo la mudada. Luego del poeta residir en su nueva casa, se dice que volvió a la anterior y ya allí preguntó donde estaba Eloína. Eloína me contó que lo acompañó en una ocasión a una actividad en Matanzas y al concluir la misma todos se fueron. Naborí olvidó a su eterna novia y debieron regresar por ella.
Naborí y Eloína perdieron a uno de sus hijos muy niño, Noel. Nunca le hablé a ninguno de los dos de ese hecho; me conformé con saber de ese suceso por Elegías a Noel escritas en 1955, tres meses después de la muerte del niño. De esas elegías me conmociona siempre la Elegía al cuchillo que expresa en una de sus partes: hace tres meses justamente/que para siempre te me has ido./ Esta mañana, sin embargo,/ sobre la mesa vi un cuchillo/ y me saltó un temor:/ que pudieran herirse tus manitas de lirio./ Cuando fueron mis manos/ a cambiarlo de sitio/ comprendí lo terrible….
A Naborí le debo muchas cosas, por ejemplo, que me presentara a grandes como son José Zacarías Tallet, Nicolás Guillén, Ángel Augier y otros cuya amistad cultivé y conservo autografiados libros suyos, pero sobre todo el privilegio de contar con su afecto y el de Eloina. En su casa, sin embargo, pasé un momento desagradable. Llegué con mi hijo menor Yosvany y mi madre (de muy fuerte carácter) enseguida Eloina me preguntó que deseaba tomar y el Poeta le dijo que de seguro lo que deseaba era café…pues Arístides dice que tú haces el mejor café de La Habana. Nos trajo café a los dos y al niño dulces. La vieja tomó su café en silencio, expectante, y dijo retadora:
-Sí, pero este no es el de la bodega.
No recuerdo la reacción de los ilustres anfitriones. En cuanto a mi vieja yo la hubiera amordazado. Por lo menos. Era en realidad el mejor café que yo tomaba en La Habana.
Este año 2012 nuestro Poeta Nacional Campesino llegaría a su 90 aniversario el 30 de octubre, pues nació en esa fecha de 1922, en humildísimo hogar campesino. Naborí merece una buena biografía, que tendrá que incluir a Eloína no sólo como esposa. Me he extendido pero deseo compartir una anécdota.
Siendo muy niño Jesusito pasó delante de una casa en donde había una bicicletica, la tomó y llevó para su casa como una joya infantil. El padre le preguntó. Montó a caballo puso delante el pequeño juguete y al niño detrás, al anca del caballo. Llegaron al lugar de los hechos y el padre exigió al niño devolverla y explicar lo sucedió. Le pegó en sus manecitas. Arístides, aun hoy cuando veo un bolígrafo al ir a cogerlo he sentido el dolor en las manos, me dijo un día.
A esos padres, de poca cultura y muchísima ética los necesita el mundo de hoy. También necesitamos muchos hombres como mi amigo el Indio Naborí. Y como Eloína, la musa del poeta, la lealtad personificada, la que hacía su guardia cederista junto a Celia Sánchez Manduley, su vecina y amiga.

lunes 2 de enero de 2012

Un niño jugaba con calaveras…



En el largo trayecto recorrido por los cubanos en 500 años de historia y distintas etapas hemos tenido experiencias diversas. El siguiente es un ejemplo de ello. Los datos y la foto han sido tomados de la centenaria Revista Bohemia correspondiente al 1 de febrero de 1959 en su página 75.
No es mi intención mencionar los nombres de los protagonistas de este espeluznante drama; sólo deseo recordar parte de lo acontecido en nuestro devenir histórico por razones obvias.
En el año 1958 había en Cuba una guerra civil, que fue inevitable, para sacar a Fulgencio Batista Zaldívar del poder al cual había llegado el 10 de marzo de 1952 por medio de un golpe de estado. Batista era muy inteligente y comprendió que su acción sería apoyada por los Estados Unidos de Norteamérica. No se trataba de sacar al presidente Carlos Prío Socarrás del poder, sino evitar que llegara al mismo el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), fundado por Eduardo Chibás, que tenía un sólido respaldo popular, lo que no significa que fuera socialista ni revolucionario.
El señor Batista era bien conocido de los cubanos por su participación en las acciones del 4 de setiembre de 1933 que habían sacado del poder a Carlos M. de Céspedes (hijo) el cual había sustituido, unas semanas antes, al Asno con Garras, Gerardo Machado, luego de un formidable movimiento popular. Desde entonces Batista fue el Hombre fuerte de Cuba. Luego llegó al poder por la vía electoral en 1940 hasta 1944.
Entonces Batista se fue al exterior (USA) a disfrutar sus millones, cuando trató de regresar, el entonces Presidente Dr. Ramón Grau San Martín (a quien conocí y del que escribiré) le advirtió que sus muchachos tenían el gatillo muy alegre. Batista no regresó. Luego resultó electo el Dr. Carlos Prío Socarrás para el periodo 1948-1952 y le permitió a Batista regresar quien de inmediato empezó a conspirar. Ciertamente Batista contaba con respaldo en el Ejército al que consideraba suyo.

En el poder de nuevo desde marzo de 1952, Batista gobernó por medio del chantaje, la fuerza, los asesinatos, el soborno… para lo que contó con el respaldo del gobierno de los Estados Unidos de América.
La represión salvaje a que sometieron a los cubanos no debe ser olvidada. Seres sedientos de poder y dinero cometieron las mayores atrocidades posibles: clavar clavos en la cabeza de revolucionarios, introducir ratas en la vagina de las combatientes, sacar uñas, ojos, etc, etc, fueron prácticas habituales en los cuarteles de la tiranía batistiana para frenar el avance revolucionario.
En enero de 1959 tras la huida de Batista hacia República Dominicana, la mayoría de los principales asesinos pudo abandonar el país y acogerse al refugio dado en USA. Algunos fueron capturados y juzgados públicamente.
La foto que ilustra este trabajo, que es el objetivo principal del mismo, fue tomada de manera casual por un fotógrafo profesional de manea espontánea; no hubo preparación del escenario. César el niño de 13 años jugaba, con increíble candor, con las calaveras que le facilitaba su padre.
En la residencia de ese militar, ubicada en Manzanillo, en el Oriente cubano, fueron encontrados los restos de numerosas víctimas asesinadas por el padre del niño.
Ante hechos de esta naturaleza a los seres humanos nos resulta imposible comprender la conducta de personas convertidas en bestias capaces de asesinar y luego disfrutar sus crímenes de esta forma.
El padre que haya actuado de esa forma ¿merecerá serlo? ¿Qué habrá heredado el niño, además de su orfandad? ¿Supo ese padre algo de lo que escribió José Martí? ¿Tendría algún Dios?
Fueron muchos los hechos sangrientos de que nos hicieron víctimas. Son hechos trascendentes que no debemos olvidar. Los que cometieron esos crímenes nacieron en este archipiélago…

sábado 31 de diciembre de 2011

…Yo vi fusilar a Sosa Blanco.Hace más de 50 años… ( primera parte)







Nelson Velázquez Santisteban fue miembro del M-26-7 allá donde residía entonces en San Agustín de Aguarás, Holguín. Lo recuerdo, siendo yo un niño, pegado a un vetusto radio oyéndolo atentamente. Luego supe que era Radio Rebelde desde la Sierra Maestra. Al triunfo de enero de 1959 se incorporó como soldado a la Caravana de los Barbudos en viaje hacia La Habana en donde fue situado en La Cabaña. Me narró cosas muy interesantes, alguna de las cuales compartiré con ustedes, si así lo desean. Reproduzco su relato literalmente:

(Jesús) Sosa Blanco era un hombre muy inteligente, se había pulido en las escuelas militares, de cadete pasó a ser profesor de la escuela de cadetes de ahí después lo mandan para Oriente con una tropa.
Cuando él está en capilla ardiente, como se dice, en La Cabaña condenado a muerte empiezan los rumores de que él (Sosa Blanco) era casado con una hermana de (Manuel) Urrutia, que no lo iban a fusilar que le iban a conmutar la pena de muerte. Entonces ¿Qué pasaba? La Comisión Depuradora trataba de investigar todo lo más que pudiera de…
ARV ¿Tú pertenecías a la Comisión Depuradora?
-Coño… ( se busca en el bolsillo de la camisa)
ARV ¿Todavía tienes el Carnet de la Comisión Depuradora?
Como no lo voy a tener…lo tengo, yo lo tengo aquí (Lo muestra y copio). Entonces (continua) a los oficiales que estaban de investigadores él no los dejaba llegarle. No les contaba, ni nada, Entonces ellos estaban preguntándose cómo podían llegarle a Sosa Blanco.
Yo dije voy a ir, yo trabajo en la oficina yo voy a tratar de hablar con él. Fui un día pasé frente a la celda donde lo tenían que daba a un pasillo al que tenía acceso la gente. Pasé por allí y lo saludé y él me saludó. Pensé, yo tengo que buscar la forma de como entrarle pero vi que tenía un perrito así (hace un gesto indicando que era pequeño).
El no estaba durmiendo en la litera, él había tirado el colchón así que daba a la reja en que estaba…que daba para el pasillo.
El estaba ahí con el perrito, el perrito salía y yo me dije por aquí es por donde le voy a entrar. Al otro día fui, me puse donde él no me viera y el perrito salió. Vino el perrito, yo lo llamé y vino hasta donde yo estaba y ahí lo agarré. Estuve un ratico, después fui para allá y no se si le dije Coronel o Comandante:
Mire ¿este perrito es suyo? Me contestó: Si ese es mi perrito.
Le digo mire andaba por allá y si lo deja salir mucho con lo bonito que está es capaz que se lo lleven. Caramba tráemelo para acá, me dijo.
Lo cogió. Yo sabía que él era de Pinar del Río, pero le dije: ¿Usted por casualidad es de Oriente? No yo soy de Pinar del Río me respondió.
¡Ah usted es de Pinar del Rio! ¿ y cómo usted cayó allá?
Yo me metí en el ejército y de ahí empecé a estudiar, lo primero que hice fue ir a una escuela de cabo, después fui a otra escuela y me ascendieron a sargento, después con eso que había estudiado me metí en la escuela de cadetes, me hice cadete y me pusieron de profesor en la Escuela de Cadetes.
¡Ah! entonces usted subió y después de eso es que usted fue para Oriente.
Si me designaron para Oriente yo fui (no recuerdo si me dijo que había ido para el Alto Mando de Bayamo) a mi me designaron para allá por la Sierra Maestra.
Yo si conocía la trayectoria que él había hecho del regimiento de Holguín con una tropa y que llegó a San Andrés pero allí se encontró que estaba parte de la tropa de Sardiñas. Ahí estaba el capitán Piti Fajardo que le puso una emboscada en que murieron cuatro casquitos y Piti también resultó herido.
Pero allí Sosa Blanco mató a Pepe Piña ¿tú no llegaste a conocer los Piña de San Agustín? Lo mató y lo obligó a abrir el hueco para enterrarlo a el y otro más. Entonces viró para Holguín, porque era un matrero del cará.
En Holguín se buscó un tanque Sherman y un lanzallamas y volvió a coger la ruta. Dicen los que recibieron las órdenes que dijo: De ahora pa” lante todo lo que se vea vivo hay que matarlo. Él le tiró a un muchacho que se escondió detrás de un árbol, quemó casas de yaguas y guano (bohíos) con lanzallamas y gentes dentro. Quemó 120 casas en esa trayectoria. Dejó de quemar casas cuando llegó a las tierras del central Chaparra (Jesús Menéndez, hoy), no podía seguir dando candela porque había cañas y propiedades de los americanos.
Él me hace la historia. Yo le digo pero venga acá, dicen que usted está condenado a muerte, entonces me dijo:
-Bueno, yo estoy condenado a muerte pero fíjate lo que te voy a decir si esto diera dos meses para atrás yo sería el mismo oficial Sosa Blanco que ustedes conocieron en Oriente, porque yo sabía que el pueblo era enemigo del ejército y el ejército era el enemigo del pueblo.
Luego pasaron los días, pero fíjate como era eso que dentro de las filas del Ejército Rebelde, por la forma en que se comportaba ya le tenían simpatía al asesino aquel. Se sentían atraídos por el coraje, que ni se arrepentía y tú lo veías sonriente. Y llegó el día del fusilamiento. Yo vi fusilar a Sosa Blanco.
Llegó allí con tres más, llegó el carro, todo lo de arriba de La Cabaña estaba lleno de guardias y abajo en redondo completo estaba lleno de guardias para ver el fusilamiento.
Cuando se bajó con el capitán Herman, esposado saludaba: Hey muchachos ¿como están? Saludando estuvo ahí, parece que era una orden que lo dejaran y él estuvo conversando con todo el mundo y se reía. Cuando se cansó de aquello le dijo al capitán Herman:
-Yo quiero que usted me quite las esposas porque quiero morir libre.
El americano aquel llegó, le quitó las esposas, ya sin esposas fue y se paró al frente del pelotón y les dijo:
-Bueno muchachos yo quiero que ustedes me perdonen porque yo de antemano los perdoné a ustedes.
Le dijo al capitán que él quería dirigir el pelotón. Fíjate que clase de tipo era, se paró de espaldas al paredón aquel, estaban los 7 hombres formados y dijo:
Pelotón ¡Atención! Y tuvo el valor de decir: Capitán aquel hombre no está en perfecta atención.
¿Usted sabe lo que es eso? Cuando dijo ¡Fuego! Se tiraron una cantidad de guardias a coger los casquillos de las balas con que se había fusilado a Sosa Blanco, muchos se quemaron las manos.
Era un asesino, era un fascista, era como ver un oficial hitleriano. No tenía compasión de nada.
Hasta aquí el testimonio de mi primo, dado por primera más de 50 años después. Los familiares de las víctimas de Jesús Sosa Blanco, los familiares de él, el pueblo cubano todos sufrimos la ferocidad de aquella dictadura. Cuba tiene una historia muy hermosa en los últimos 60 años que está por escribirse. Para mí ya es hora…

jueves 10 de noviembre de 2011

holaaaaaaaaa

martes 8 de noviembre de 2011

Entrevista a Vicente Feliú:"…los valores no se pierden, una vez asumidos."



Vicente Feliú, Cuba, 11 de noviembre de 1947, es uno de los fundadores de un nuevo estilo de hacer canciones que se denominó en 1972 movimiento de la Nueva Trova. Rebasando los 60 años sigue siendo el rebelde con causa justas de siempre, leal a paradigmas como el Che, dice lo que piensa y hace lo que dice. Ha tenido el gesto de contestar estas preguntas para Blogueros y Corresponsales de la Revolución.
En la Cuba de hoy ¿hay crisis de valores o personas que han renunciado a vivir con valores que suponíamos bien implantados?

Rondón, luego de agradecerte por la entrevista, comienzo por el encabezado de presentación.
Lo nuevo no fue un estilo, más bien la continuidad en otra época del espíritu independentista y patriótico que existió desde mediados del Siglo XIX, con lógicas variaciones, dentro de la canción cubana que se autodenominó Trova y que nació junto a la nación cubana. Y los que fundamos el Movimiento de la Nueva Trova nacimos en una situación política, económica, social y cultural de la Cuba posterior al 1 de enero de 1959, con el ser humano cubano liberado de las trabas de la pseudorepública.

Yendo a tu pregunta, según Bertold Brecht “Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay hombres que luchan un año y son mejores; hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida. Ésos son los imprescindibles.”
Yo no creo que los valores se pierden, una vez asumidos. Pero cuando el entorno no es propicio para mostrarlos, sencillamente se guardan para momentos especiales. Lo ves en los médicos que van muy lejos a brindar no solo sus conocimientos sino su afecto, algo que no se estudia en las universidades. Lo lamentable es que el entorno se haya vuelto tan crudo, y no precisamente por la falta de recursos sino por las diferencias sociales.

Usted desciende de una familia de sólidas convicciones revolucionarias en donde se destaca su abuelo Santiago ¿Qué hay de él, u otros ascendientes suyos, en sus canciones?

Esta historia viene de Canet de Mar, Cataluña, en el siglo XIX. De allá salió para Cuba el bisabuelo, cantor en el orfeón de Canet, donde cantaban todos sus hermanos. Vicente Feliú Llinás y su esposa Aurora Silvestre Maicas (que era aragonesa y poeta), establecidos en Matánzas, colaboraron con los independentistas cubanos. En canciones: Esther: Homenaje; Homenaje a Antonio Guiteras; Si canto a los muertos; Créeme; Pablo…

¿Cómo recuerda a la villaclareña Haydée Santamaría?

Con mucho cariño y mucha nostalgia. Siempre está en mi pensamiento.

En el sector de la cultura los cubanos vivimos un periodo muy traumático en los años iniciales de la Revolución Cubana conocido generalmente como quinquenio gris y que conviene no olvidar. ¿Cree usted que sus efectos negativos han llegado hasta nuestros días?

Yo tengo la impresión de que se ha magnificado en demasía el cuento del “quinquenio” para unos, “decenio” para otros. Cada sector de la sociedad se ganó en nuestras luchas históricas su derecho a ser respetado. En la última etapa de nuestra guerra de liberación lamentablemente la mayoría de nuestros intelectuales y artistas estaba con la mira puesta en Europa, y el desarrollo del movimiento revolucionario armado contra Batista tuvo una celeridad tal que les pasó de largo (26 de julio 1953, Moncada; 1955, amnistía; 2 de diciembre de 1956, desembarco del Granma; 1 de enero de 1959, Triunfo de la Revolución). Cuando te has jugado la vida en el monte, en una calle o en una prisión, miras con cierta ojeriza a quienes te ponen al lado en igualdad de condiciones. El cubano digno no suele estar lloriqueando por los rincones. Una revolución es desgarradora para todo el mundo, y no es patrimonio de nadie en particular. Si te tratan mal, pelea, que para eso tienes cabeza y manos. Si te pretenden eliminar, lucha con todas tus fuerzas por tus derechos, y si te aplastan, te queda la vergüenza de haber combatido hasta el fin. Pero no me vengan a decir que no me dejaron hacer, porque de esa estirpe no está hecho mi pueblo.
En esa época “gris” nació el germen de la Nueva Trova y el Movimiento, entre proscritos y perseguidos, descendientes y continuadores de los trovadores que fundaron la Nación Cubana.

Los jóvenes a los que correspondió alfabetizar, ir a Bahía de Cochinos, enfrentar el peligro de la crisis de los misiles, ir a cumplir misiones internacionalistas lo hicimos convencidos de nuestra misión ¿cómo valora la capacidad de la juventud actual para enfrentar los graves desafíos que ya se perciben?

Las personas cuya juventud coincidió con los eventos que enuncias tuvieron en sus manos la decisión de participar, convocados por un enorme joven de entonces que encarnó los mejores ejemplos de la juventud cubana de todos los tiempos, Fidel Castro. Igual que las que estuvieron en las guerras de Independencia del Siglo XIX, en la lucha contra Machado, contra Batista, en la Guerra Civil Española, en el Moncada, en la Sierra y en el Llano, los descubiertos y los encubiertos. Corresponde a los jóvenes de hoy tomar las riendas del país, gústele a quienes les guste y a quienes no, y harán lo que tengan que hacer. Para nada deshecho la experiencia acumulada de toda nuestra historia, pero los cambios no se pueden hacer con edades avanzadas. No soy futurólogo, más confío en los jóvenes en general y en nuestra historia en particular. “Cada tiempo contiene su abismo, su espada y su Sol”. (Silvio Rodríguez).

Los cubanos que sobrepasamos los 60 años vivimos preocupados por la corrupción, la burocracia enquistada en elevadas posiciones estatales, gubernamentales, partidistas, ¿cómo imagina a Cuba dentro de 20 ó 30 años?

Y no solo los que sobrepasamos los 60. Si esos problemas que mencionas no logramos resolverlos en breve, no me imagino a Cuba ni dentro de 5.

¿Puede hablarnos de Atahualpa, Don Ata entre ustedes, y de Silvio Rodríguez?

Atahualpa Yupanqui, El Grande, El Fundador, (Don Ata para Silvio) es, a mi juicio, el Padre de la canción latinoamericana, para ser modesto (la Madre sería Violeta Parra, a mi entender). Conjugó en su obra y su vida los valores culturales más altos de nuestros pueblos mestizos y jodidos. Con músicas profundamente raigales y una ejecucuçión impecable en la guitarra, cantó algunos de los versos más hermosos y lúcidos de nuestra historia. Fue un revolucionario, de los más importantes y que debiera estudiarse como un pensador de Nuestra América.
Silvio Rodríguez es mi más caro amigo, además de ejemplo de lucidez y compromiso. Para mí, el pensamiento más importante después de Fidel. Lo demás está escrito en todas partes.

Al agradecerle sinceramente el tiempo que nos ha dedicado permítame que le solicite un fragmento de su Créeme en video para los blogueros de la Revolución.

Vas a tener que bajarlo de alguna parte por Internet. Hay una versión con Silvio en el Turquino de cuando la Gira por la Patria que sería buena.

Un abrazo fuerte.
Vicente Feliú

martes 18 de octubre de 2011

Sus saltos…tenían la estética de la danza.



Alejandro Wall es un aficionado ferviente del deporte tema que conoce muy bien. Hace sólo unas semanas al atravesar ambos, con Cami y Naty, el Parque Central en La Habana estaba muy activa una Esquina caliente, se trata de un lugar en donde, apasionadamente, se discute sobre el tema. El se incorporó al debate como uno más y pudo comprobar con agrado...el dominio que tienen estos pibes del deporte en Argentina. Ale
es un guevariano apasionado solidario con la revolución cubana. Como esta entrevista con el Príncipe de las Alturas me pareció muy buena la comparto con ustedes.
Por Alejandro Wall
JAVIER SOTOMAYOR. A cinco días del comienzo de los Juegos Panamericanos, la leyenda cubana de salto en alto pasó por Buenos Aires y le contó a Tiempo Argentino sus impresiones sobre el deporte cubano y el atletismo mundial. Su vida tras el retiro, su récord de 2,45 metros que va camino a los 20 años de vigencia, el compromiso con su país, los tristes recuerdos de las acusaciones de doping...

Sentado en el enorme salón del Bauen, el hotel recuperado por sus trabajadores, Javier Sotomayor es un gigante y la silla, el mueble de una casa liliputiense. Sus rodillas quedan levemente apuntando hacia arriba. Este hombre ve el mundo de las alturas. No le da vértigo. Sotomayor mira a través de unos anteojos negros que terminan dándole el aspecto de un artista. Acaso lo sea: sus saltos en alto, además de marcar records y ganar medallas, tenían la estética de la danza.
Nadie llegó tan alto como él: 2,45 metros. No se trató de una casualidad sino producto de su talento y preparación. Sotomayor coleccionó seis oros en campeonatos mundiales, una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92 y veinticuatro ocasiones en las que superó la barrera de los 2,40 metros. Sotomayor consiguió el primer récord de salto en alto al aire libre en Salamanca en 1988: hizo 2,43 metros. Al año siguiente, en San Juan de Puerto Rico, lo elevó a 2,44. En 1993, otra vez en la ciudad española, lo clavó en 2,45. Además, arrastra la plusmarca de 2,43 bajo techo desde hace veintidós años. Se retiró en 2001. En el medio, tuvo dos acusaciones de doping que, además de negar, el Príncipe de las Alturas ubica como lo más doloroso de su carrera.
Ahora, en esa silla que su metro noventa y cinco de altura hace pequeña, habla con Tiempo Argentino sobre su rol de manager de la selección cubana de atletismo, un cargo que lo destina al escritorio y a los trámites pero que lo mantiene conectado a lo que más le gusta: el deporte. En cinco días comenzarán los Juegos Panamericanos de Guadalajara, México, donde Cuba intentará, al menos, sostenerse en el medallero como escolta de los Estados Unidos, tal como sucedió en los últimos años. “El propósito es mantener el segundo lugar por país, cosa que es cada vez más difícil”, dice Sotomayor que, en su cuarta vez en la Argentina, participó del Foro Mercosur Latinoamericano del Deporte, la Educación Física y la Recreación, cuyo cierre se produjo ayer con la Primera Carrera Latinoamericana de Miguel, en la Escuela Ernesto Che Guevara de Berazategui.
–¿Tenés presente tu récord?
–Sí, lo tengo presente y cuando lo olvido me lo recuerdan. Me siento contento y orgulloso con eso. Y mientras más años pasan, más orgullo me da.
–¿Pensás en que los 2,45 puedan cumplir veinte años?
–Faltan dos años para eso, como veo los que tienen opción de llegar a 2,46, los veo un poco distantes.
–En el último Mundial Jesse Williams hizo 2,35, bastante lejos.
–Para un Mundial no es que sea un mal resultado, pero para una temporada sí.
–¿Por qué se generó tanta diferencia?
–Es una mezcla de todo. De talento, por supuesto, y también de preparación. Y agradezco que me haya tocado la mejor época de salto en altura en el mundo. Tuve grandes contrarios, que hacían saltos sobre los 2,40. Muchos de ellos entre los 2,38 y 2,42. Eso me obligó a hacer grandes resultados. Si me hubiera tocado otra época tal vez hubiera saltado menos.
–¿Hay límite para el humano?
–Hablar de límites es difícil. Pasará un tiempo, tu récord durará más que otro pero siempre habrá alguien que pueda superarlo.
–Tu marca parece insuperable...
–De momento sí, pero siempre hay que estar consciente de que alguien lo hará

A Sotomayor le gusta el fútbol. Es hincha de Real Madrid, acaso por las largas temporadas que su vida transcurre en España. Ahí se engancha con los partidos de la Liga. Larga una carcajada cuando se le pregunta si no disfruta más viendo al Barcelona. “Reconozco que es un gran equipo, el equipo del momento, pero, bueno, soy del Madrid”, se ríe. Por la noche, su vínculo con el fútbol hará algo más. En la Embajada de Cuba en Buenos Aires, Sotomayor se abrazará con el preparador físico Fernando Signorini y le preguntará por Diego Maradona. Tiene ganas de verlo: mantienen una amistad desde hace muchos años.
También cruzará bromas con Carlos “Calica” Ferrer, amigo de la infancia del Che. Sotomayor nació cuatro días después de que fusilaran a Guevara. Pero las ideas quedan. Alguna vez –o varias– Sotomayor renunció a la tentación del profesionalismo europeo, que intentó seducirlo con billetes. Él, en cambio, prefirió el amateurismo. Es la conciencia con la que crecen los niños en la isla socialista, como se lo mostró al mundo Teófilo Stevenson, que renunció a los millones que le ofrecían para pelear con Muhammad Alí. Sotomayor tenía como ídolo al atleta Alberto Juantorena, pero Teófilo era y es un ejemplo para todos, tanto como el deporte cubano, es un ejemplo para el mundo.

–¿Por qué empezaste a saltar?
–Por el sistema de enseñanza e iniciación del atletismo en Cuba. Por obligación entre las disciplinas que hay que hacer está el salto de altura. Cuando comencé no era mi predilecto. Pero a partir de los 14 sí lo fue, porque entre las cosas que hacíamos fue en la que más me fui destacando.
–¿Y ya se veía tu talento?
–Sin ser mi disciplina predilecta, fue en la que me fui destacando. Sin tener el deseo de hacerlo empecé a hacerlo.
–¿Qué se siente en el aire?
–Cuando lo haces bien hay placer. Cuando la técnica fluye y lo haces casi perfecto, hay placer en eso.
–¿Hubiera existido Sotomayor sin la Revolución Cubana?
–Eso está por verse (risas)...
–Pero la política de deporte cubana hizo lo suyo...
–Yo agradezco mucho a la Revolución, a todo lo que ha hecho por mí, lo que ha hecho por el deporte cubano. No sé si hubiera existido Sotomayor. O por ahí sí, pero no otros tantos. Quizá hubiera existido un Teófilo, pero no Sotomayor.
–De lo que conseguiste, ¿cuál es el recuerdo más grato?
–Por supuesto la medalla de oro de Barcelona. Y aunque hice varios records, el primero y el último, los dos en Salamanca.
–Tuviste momento difícil como las acusaciones de doping, ¿rescataste algún aprendizaje de todo eso?
–No, nada, eso fue muy doloroso.
–¿Y del apoyo que tuviste del pueblo cubano y de Fidel?
–Ah, eso sí. Desgraciadamente no quise que sucediera eso, pero sí sentí el apoyo de Fidel, las instituciones del deporte, del pueblo, de mis amistades y de mi familia.
–¿Y aún te persigue el sabor amargo? ¿O lo superaste?
–No creo, nunca lo voy a superar. Aunque no me pregunten siempre me viene a la mente.
–¿Quién es hoy el mejor atleta en el mundo?
–Usain Bolt, hoy no hay nadie que lo pueda superar
–¿Y en Cuba? ¿Dayron Robles?
–Dayron puede ser el más conocido de los atletas actuales nuestros. Pero hay otros tan como él. Yargelis Savigne, que se nos lesionó y no pudo alcanzar su medalla de oro en Daegu. En los lanzamientos tenemos a Yipsi (Moreno), tenemos a Yarelis (Barrios). En el Decatlon tenemos a Leonel Suárez. Hay un pertiguista nuevo, Lázaro Borges, un chico joven que ganó una medalla de plata en Corea. Tenemos muchos atletas de buena calidad como Dayron.<

jueves 6 de octubre de 2011

Suéltelos ya, presidente Obama… ¡carajo!



El 12 de setiembre de 2010 dirigí una argumentada carta al Señor Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica en la que pedía la liberación de los Cinco Cubanos que cumplen injustas y desmedidas condenas en cinco lugares distintos de la Unión. Lo hice a título absolutamente personal como ahora. Sólo sigo el ejemplo de millones de personas de todo el mundo que exigen el regreso a la patria de nuestros hermanos.
Resulta inexplicable que el gobierno de un país civilizado, con una rica tradición jurídica haya violado sus propias leyes para ensañarse en la persona de 5 hombres y sus familias. Nadie podrá explicar nunca que se haya impedido a algunos de esos hombres reencontrarse con sus esposas, que hayan sido tratados con extrema crueldad por el sólo hecho de impedir las acciones terroristas contra Cuba, Estados Unidos y otros pueblos. En ellos las peores fuerzas del gran país castigan a una Revolución a la que no han podido destruir en más de 50 años a pesar de haber empleado todas las armas posibles. Todas…casi las nucleares.
Hace hoy 35 años que los cubanos lloramos ante las pantallas de nuestros televisores junto a las madres, padres y demás familiares de 57 compatriotas que regresaban a la patria. ¿Cómo no estremecerse de dolor ante el llanto de una madre que sólo puede ver un ataúd con la foto de su hijo? ¿Qué delitos habían cometido aquellas personas, cubanas, guyaneses y coreanas? ¿No sintió una dolorosa conmoción el joven futuro presidente de USA, Barack Obama, ante aquella monstruosidad? ¿Qué piensa él de los terroristas que provocaron aquella masacre?
El señor presidente debiera demostrar al mundo que él es también capaz de acciones dignas y nobles. No es honrado que por razones de política doméstica su gobierno esté haciendo caso omiso a personalidades de todo el orbe, de todas las razas, creencias, credos políticos que le piden ejerza su derecho constitucional y ponga fin a más de 13 años de injusticia que engrandece a nuestros hermanos en la misma medida que empequeñece a sus carceleros de los cuales él es Jefe.
Hoy he participado en un acto de recordación a las víctimas del terrorismo de estado de que somos víctimas los cubanos hace más de 50 años, allí en Ranchuelo, Villa Clara , vi familiares y amigos de los caídos en el sabotaje de Barbados hace 35 años. No vi, ni escuché, nada que signifique odio. Sólo exigimos justicia.
Nadie podrá justificar nunca el horrendo crimen en el que murieron de forma inimaginable 73 personas, 57 cubanos y cubanas dos de las cuales estaban embarazadas: una esgrimista y la esposa del copiloto también miembro de la tripulación.
Indigna saber que los culpables y sus entrenadores duerman como niños, vivan como personas y anden por las calles de cualquier ciudad norteamericana sin dificultad alguna, entretanto René que sale de prisión mañana 7 de octubre por haber extinguido la condena de 15 años que le fue impuesta, gracias a su ejemplar conducta que le permitió fueran restados 53 días por cada año de prisión no podrá volver a Cuba, un hecho que no tiene precedentes. ¿Por qué ese salvaje ensañamiento? ¿Por qué mantener a los otros presos si es conocido por todos que no tuvieron juicio, sino una pantomima bochornosa?
El presidente Obama y su equipo, formado por personas muy calificadas, debían recordar al Presidente Lincoln cuando expresó que no se podía engañar a todo el mundo todo el tiempo. Tomen nota de ello. Nosotros ya lo hicimos.